La inversión en IA agéntica crece, pero buena parte del valor sigue atrapado en pilotos que no terminan de llegar a producción. Salir de ahí depende menos de la tecnología que de cómo se construye: los avances más sólidos no se compran "ya hechos", se construyen, y se construyen juntos.
Es la convicción con la que Cognizant trabaja con ING en el desarrollo de un agente para operaciones hipotecarias, una colaboración que permite que la IA deje de ser una prueba aislada y empiece a integrarse en procesos hipotecarios con impacto real en el negocio.
Según el informe How Retail Banks Can Put Agentic AI to Work, de Boston Consulting Group, la IA podría elevar la rentabilidad de los bancos un 30 % y reducir costes entre un 30 % y un 40 % hasta 2030. Pero el cuello de botella rara vez es el modelo, sino el trabajo que lo rodea: datos, flujos integrados, gobernanza y rediseño integral de procesos. Por este motivo, es clave contar con un socio que domine a la vez la IA y el negocio del cliente para traducir la tecnología en una solución adaptada a cada caso.
El trabajo conjunto de Cognizant e ING así lo demuestra. Tras un piloto iniciado en marzo de 2026, el banco ha empezado a escalar un asistente de IA agéntica para agilizar la tramitación de hipotecas en los Países Bajos: analiza el expediente, explica posibles resultados y propone vías para avanzar, sobre todo, en solicitudes que requerirían evaluación manual. Y mantiene una decisión de gobernanza deliberada: un profesional de ING sigue siendo siempre responsable de la evaluación y de la decisión final. Tom Degen, responsable de Hipotecas de ING en los Países Bajos, lo enmarca con claridad: el agente libera a los equipos para concentrarse en los casos complejos y en el contacto personal con los intermediarios, sin renunciar a decisiones explicables y bajo control.
Por su parte, Mark Nijssen-Gerichhausen, Head of IT Mortgages y responsable de IA agéntica en ING, lo describe tras su visita a Cognizant Madrid como "un claro ejemplo de cómo pasamos de la experimentación al impacto real": integrar la IA en procesos completos para mejorar los resultados de clientes y empleados.
El diferencial competitivo en IA agéntica no lo marca el mejor modelo, sino la capacidad de convertirlo en valor real y medible para el negocio. Y eso rara vez se logra en solitario; pasar del piloto al impacto exige combinar el dominio de la tecnología con un conocimiento profundo del negocio y mantener siempre a las personas al mando. La colaboración entre Cognizant e ING es una muestra de que ese camino es posible, con foco y con resultados tangibles tanto para los clientes como para el negocio.